Un encuentro católico para mujeres migrantes y sus familias, en el que podamos reunirnos en un momento de dolor, enojo e incertidumbre, y salir sintiéndonos más ligeras, acogidas y con esperanza.
Juntas, daremos espacio al enojo, al dolor y a la esperanza. Nos daremos permiso para enojarnos con las personas y los sistemas que causan daño, sin olvidar que no tenemos que endurecernos por la lucha. Podemos estar enojadas y seguir amando. Podemos enfrentar la injusticia y seguir eligiendo la generosidad, la dignidad y la humanidad.
Enraizada en la fe católica, la reunión se basará en la oración, la reflexión, las lecturas espirituales y la tradición de Nuestra Señora de los Dolores, en honor a las mujeres y madres que han cargado con un dolor inimaginable sin dejar de amar, proteger y cuidar a sus familias.
Este es un espacio para desahogarnos, para liberar lo que hemos estado cargando y para comenzar a sanar juntas. Daremos nombre a nuestro dolor, honraremos nuestra ira, nos recordaremos mutuamente sobre nuestro poder y terminaremos bendiciendo a las familias migrantes y renovando nuestro compromiso unas con otras.